Los cuidadores del bebé recién nacido

La dedicación de la madre intensifica también esa relación tan especial entre ambos. Si es quien más tiempo pasa con el niño, no es de extrañar que sea en ella en quien más confíe. Por ejemplo, cuando necesita mucho consuelo y ambos padres están disponibles, suele preferir los brazos de mamá (y eso hay que respetarlo). Esto no significa que el bebé no confíe en su padre. Si se deja consolar por él en las ocasiones en que ella no está, es señal suficiente de que también existe un fuerte vínculo entre ambos.

Que el niño necesite a alguien a su lado no implica que la madre deba estar con él las 24 horas del día. Durante años, los psicólogos insistieron en que los niños requerían, especialmente en el primer año, una única persona de confianza. Pero hace tiempo que esta idea ha sido desmentida. Lo cierto es que los bebés asumen sin problemas, y hasta con agrado, que varias personas se ocupen de ellos (aunque es preferible que no sean más de tres).

Lo que hacen es desarrollar vínculos de distinta calidad, distinguiendo entre personas muy cercanas (la madre, el padre) y otras más lejanas (los abuelos, la tía, la niñera).

Algo que sí perjudica al bebé es cambiar constantemente de cuidadores; eso lo confunde muchísimo y puede hacer que se vuelva reservado y no establezca lazos afectivos con nadie o no profundice nunca en sus relaciones, convirtiéndose en un niño desconfiado.

Escrito por | 17 de febrero de 2012 con 0 comentarios.
Etiquetas: , , ,
Lee más artículos sobre Bebés

Artículos relacionados

Aún no hay comentarios. Sé el primero.

Deja una respuesta