Los mimos son necesarios para el bebé

El recién nacido es un ser absolutamente desvalido e indefenso que precisa los cuidados de sus padres para sobrevivir: que le cambien el pañal cuando está sucio, lo acuesten si tiene sueño, lo alimenten cuando está hambriento.

Pero, es obvio, estas atenciones físicas imprescindibles no bastan. Las muestras de amor y ternura también constituyen necesidades prioritarias de un bebé, y deben ser correspondidas con idéntica premura y dedicación, sin temor a excederse.

Los mimos, entendidos como “cariño, demostración expresiva de ternura” (primera acepción que aparece en el diccionario de la Real Academia), nunca son exagerados, y cualquier momento es bueno para ofrecérselos: hablarle y acariciarlo mientras le damos el pecho o la mamadera, darle un masaje después del baño, besarlo y hacerle cosquillitas al vestirlo.

Las únicas limitaciones las pone el bebé. Si está cansado, enfermo o absorto en una actividad, puede preferir que lo dejemos un rato en paz.

Existen numerosos estudios que muestran cómo influye en los niños la falta de cariño. Están, por ejemplo, las experiencias realizadas hace años en orfanatos con menores huérfanos o abandonados, que carecían de todo calor humano. Con el tiempo, estos pequeños manifestaban retrasos psicomotores importantes, así como problemas afectivos y emocionales. Otras investigaciones han revelado que, cuando el contacto corporal es frecuente e intenso (mediante masajes, mimitos, caricias…), los bebés crecen y engordan más, y sus defensas se incrementan.

En los primeros meses es especialmente importante que las necesidades del niño sean satisfechas en forma rápida, eficaz y cariñosa. De este modo, el bebé se da cuenta de que el mundo es un lugar acogedor y que no hay nada que temer. Aprende a confiar en las personas que lo cuidan, en especial en la mamá, y entre ambos se establece una relación de apego sólida y duradera. Ese vínculo es esencial, ya que da al niño tranquilidad y seguridad, y ambas cosas son indispensables para que más adelante pueda separarse de ella, y así poder explorar, aprender y evolucionar.

Escrito por | 15 de marzo de 2011 con 0 comentarios.
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