Los niños pueden deprimirse

Aunque a los padres les parezca extraño, los niños también pueden deprimirse y sentirse angustiados. Una pérdida importante o un acontecimiento traumático pueden provocar un cambio en la conducta de un chico del mismo modo que en un adulto.  Por eso, preste atención si observa que su hijo tiene ciertos cambios bruscos en su comportamiento, como dejar repentinamente de realizar las actividades que le eran placenteras, o si está desmotivado, con poca energía, triste, con irritabilidad, baja autoestima y culpabilidad.

Si percibe alguna de estas actitudes y están acompañadas por quejas de molestias físicas sin haber una causa o enfermedad, deberá acudir de inmediato a un especialista (psicólogo o psiquiatra infantil) para que realice una valoración y diagnóstico.

Para esto, debe incluirse una evaluación psicológica. A veces se trata solo de “bajones” que no revisten gravedad y se solucionan con mucho amor y el transcurrir del tiempo, pero más vale prevenir que curar.

Escrito por | 29 de noviembre de 2011 con 0 comentarios.
Lee más artículos sobre Sin categoría

Random Posts

Aún no hay comentarios. Sé el primero.

Deja una respuesta