Los niños y sus modales

Desde los cuatro años ya podemos esperar que los niños sepan decir “gracias” y “por favor”, aunque a veces lo hagan a su manera. También hay que enseñarles a saludar a las visitas y a decir adiós cuando se despiden. Todavía no saben ser realmente considerados con los demás, pero ya podemos explicarles que hay cosas que resultan molestas o inconvenientes para quienes nos rodean.

A los seis años, los niños deberían saber comer con tenedor y cuchillo, disculparse cuando han molestado a alguien, saludar a los vecinos, no interrumpir las conversaciones de los demás, contestar el teléfono diciendo su nombre y anunciando que llamarán a los padres, y mostrarse amables con las visitas, aunque todavía cometerán muchos errores y tendremos que ser tolerantes con ellos.

La palabra “cortesía” viene de “corte”, y su misma etimología señala que la expresión se refiere a un comportamiento formal que convenía aplicar ante los poderosos, a fin de que estos mirasen con benevolencia al menos afortunado. Era una cortesía jerárquica que regulaba las relaciones entre superiores e inferiores. Es obvio que en una democracia moderna sería absurdo inculcar a los niños este tipo de buenos modales.

Imaginémonos por un momento que los amigos de nuestros hijos, al saludarnos, nos besasen la mano o que cada vez que entráramos en la habitación infantil se levantasen en señal de respeto. Absurdo, ¿verdad? Sin embargo, existe una cortesía infantil que nos alegra el corazón.

No se trata de inculcarles fórmulas vacías, sino de transmitirles sentimientos de consideración y solidaridad para con los demás. Han de comprender que “hasta” los adultos tienen su corazoncito y se alegran si se los trata con respeto.

Escrito por | 25 de mayo de 2010 con 1 comentario.
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Comentarios

  1. Los modales para comer - Crece Bebe - 10 de junio de 2010 | 9:17

    […] los codos no tienen nada que hacer sobre la mesa… Todos conocemos las principales reglas del buen comportamiento durante la comida. ¿Y qué ocurre en la vida cotidiana con los hijos? A menudo ya nos damos por satisfechos si […]

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