Malas costumbres del Bebé, morder

El Bebé empieza a morder para jugar y experimentar. Se da cuenta de que posee un par de mandíbulas llenas de dientes y quiere practicar con ellas, al principio, con los objetos que tiene a mano juguetes, muebles, etc. Tarde o temprano, se topa con una parte del cuerpo de sus padres o de otras personas y… también muerde. Las primeras veces, suele resultar gracioso, pero cuando se repite mucho y, sobre todo, cuando duele, la cosa cambia.

El comportamiento del bebé provoca reacciones y eso lo impulsa a seguir mordiendo (le hace gracia que la madre grite o se queje). A veces incluso, cuando la persona agredida grita de dolor, hay alguien que se ríe el padre, la abuela, etc). Por eso. el primer paso es evitar estas respuestas (ni risa ni aplausos, ni protestas airadas).

Algunos padres aguantan exitosamente. Otros optan por pagarles con la misma moneda para que se dé cuenta de que duele. Esto último, además de sí cruel, puede agravar el problema porque el chico lo interpreta como un juego. Por lo mismo, le mordiscos de cariño de los pacto o abuelos pueden hacer que el bebé vuelva a morder.

Lo mejor para sacarle el defecto es retirar al pequeño y decirle, con calma y firmeza: “¡Eí no se hace!”. Acto seguido, hay que intentar desviar su atención (con un juguete, canciones, etc. Actuando así cada vez que muérda, al final captará el mensaje dejará de hacerlo.

Escrito por | 4 de mayo de 2010 con 0 comentarios.
Lee más artículos sobre Sin categoría

Random Posts

Aún no hay comentarios. Sé el primero.

Deja una respuesta