Miedo y dolor antes del parto

El miedo es siempre una presencia indeseable a la hora de dar a luz. Decir a esta altura del siglo veinte que el dolor del parto se exacerba e intensifica -a veces hasta la desesperación- debido al temor a io desconocido es, por io menos, un lugar común. Sin embargo, este concepto, por viejo y reiterado, aún sigue vigente.

Nada duele más que lo desconocido

Sería inocente pretender que el parto no doliera. Lo que sí puede decirse es que dolerá más en mayor o menor cuantía según una serie de factores, como ser la personalidad previa de la embarazada, el conocimiento que haya adquirido acerca del evento en sí (el parto), el apoyo que tenga de su marido, medio familiar y círculo de amistades, la confianza en él equipo tratante, la experiencia y buena (o mala) disposición de los médicos hacia las características personales de cada embarazada, los acontecimientos externos que sucedan en la época del parto, y así una lista casi infinita.

De acuerdo con las circunstancias, nuestra reacción frente al dolor puede ser muy distinta. Por eso es fundamental que los futuros padres concurran a los cursos de preparación para el parto y que todos los que la rodean comprendan que se trata de una embarazada; es decir, una persona que está pasando por una etapa muy especial de su vida y que requiere atención, cariño y comprensión. Cuanto más haya de todo esto, menos anestesia será necesaria.

Escrito por | 12 de mayo de 2012 con 0 comentarios.
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