Niños con reflujo

Los síntomas del reflujo gastroesofágico en los niños son vómitos alimentarios en cualquier momento. Esa enfermedad puede tener, además, mal aliento, rumiación, babeo constante, llanto nocturno o síntomas respiratorios, etc. Por otra parte, el diagnóstico se ha certificado a través de una seriada gastroduodenal que es el método radiológico de elección para este tipo de problemas.

En los niños mayores de seis meses, y cuando se sospecha irritación esofágica por los vómitos, se puede estudiar la materia fecal para evaluar si hay sangre oculta en ella, hecho que puede estar indicando que el daño en el aparato digestivo es importante, dicha pérdida de sangre también puede complicarse con anemia.

En el caso de no presentar síntomas de riesgo (esofagitis o problemas respiratorios) le  permite  esperar hasta más allá de los dieciocho meses para realizar nuevos estudios. Por supuesto que siempre supervisado por el pediatra y el gastroenterólogo infantil. Si pasado este tiempo persistiera con síntomas o se agregaran otros de los llamados de riesgo, habrá que realizar otros estudios (phmetría, gamma-cámara, y eventualmente endoscopía, sangre oculta en materia fecal y hemoglobina para descartar anemia).

Escrito por | 23 de mayo de 2010 con 0 comentarios.
Lee más artículos sobre Sin categoría

Random Posts

Aún no hay comentarios. Sé el primero.

Deja una respuesta