Niños demasiado consentidos

Hasta los cuatro años, aproximadamente, es normal que los niños sean bastante caprichosos, pero a partir de esta edad hay ciertos signos que delatan a los muy  mimados. Por ejemplo:

  • No aceptan nunca un no. Ya sea con zalamerías o con rabietas, consiguen siempre lo que

quieren.

  • Están acostumbrados a hacer escenas, cuando se les ocurre algo, lo quieren ahora y lo reclaman de  modo teatral y sonante, sin retrasos.

  • Les cuesta integrarse con sus iguales. Acostumbrados a no tolerar ninguna frustración ni demora a sus deseos, y a que se cumpla siempre su voluntad, no soportan un tipo de relación en la que no se puede ser siempre el primero ni salirse todo el tiempo con la suya.

Por lo tanto:
No se encuentran cómodos con los companeros, en otras ocasiones, son éstos los que los rechazan.

¿Qué causas convierten a un niño en un consentido?

Esta pregunta tiene fácil respuesta: padres demasiado consentidores. ¿Los motivos? Pensar que ser buenos padres es no frustrar nunca a un hijo. En la base de esta creencia suele haber  sentimientos de culpa, ya sea por un carácter inseguro, por ideas educativas erróneas o por querer compensar una falta  de dedicación real o imaginaria. También influye el miedo a ias rabietas. Con tal de  que no haga una escena, están dispuestos a darle cualquier cosa.

¿Cómo solucionarlo?
Con paciencia y estableciendo normas y límites claros, con negativas razonadas, pero firmes, con buen temple para aguantar sin desmayo unos cuantos berrinches,,, y, por descontado, con mucho amor y cariño.

Escrito por | 17 de octubre de 2010 con 2 comentarios.
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Comentarios

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