Niños inmaduros

El cuarto infantil está hecho un caos, la televisión encendida sin que nadie la mire, las remeras tiradas en cualquier lado… y él peleando con su hermano más chico y riéndose. ¿Crecerá alguna vez?, suspira la madre entre desesperada y divertida. Por supuesto, se trata sólo de un suspiro retórico, ya que en realidad ella sabe que más tarde o más temprano su hijo será un adulto.

Sin embargo, a veces los padres nos preguntamos en serio si alguno de nuestros hijos no será demasiado infantil para su edad. ¿Cómo saberlo?

Primero, no conviene comparar al niño con sus hermanos mayores. La memoria de los padres es muy frágil a veces y, por si fuera poco, no todos los niños se desarrollan igual y, además, no lo hacen en forma continuada, sino a saltos. Dentro de un mes, el pequeño puede haber cambiado por completo.

Será importante que observemos si en casa, en la plaza, en el vecindario... juega con niños más pequeños y si es muy distinto de los de su propia edad. También es aconsejable observar cómo lo tratan los adultos. A menudo se espera de un niño alto más que de otro bajito, aunque ambos tengan la misma edad. En los dos casos, el niño no reaccionará adecuadamente.

Por otra parte, hay que recordar que el hecho de que sea inmaduro no significa que tenga bajo nivel intelectual, ni mucho menos. Un chico puede ser bastante torpe en sus movimientos y acciones o demasiado infantil en lo que se refiere a su trato social y, sin embargo, ser un niño muy inteligente. Además, tarde o temprano madurará. No olvidemos que cada uno tiene su propio ritmo, y hay que saber respetarlo.

Los padres que sobreprotegen a su hijo, manteniéndolo alejado de las dificultades y no dándole libertad para tomar sus propias decisiones, no deben extrañarse si el pequeño reacciona mostrándose muy dependiente.

Escrito por | 11 de octubre de 2010 con 0 comentarios.
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