No automedicarse durante el embarazo

Cuando se padece una enfermedad crónica (diabetes, hipertensión, cardiopatía), hay que ir al médico antes del embarazo para evaluar si el tratamiento habitual puede dañar al bebé, si debe interrumpirse o sustituirse (casi siempre es posible encontrar alternativas inocuas).

No realizar el tratamiento por el bien del niño no es solución.  Ciertas dolencias no tratadas son aún más peligrosas: por ejemplo una crisis de asma puede causar  falta de oxígeno en el bebé.

Lo que ocurre con la mayoría de los fármacos es que no hay constancia de que sean teratógenos (capaces de causar anomalías fetales).  Pero eso no significa que sean ciento por ciento seguros.  La medida más prudente es tratar de evitarlos, y más en los primeros meses de embarazo.  Cuando el médico crea oportuno recetarlos, elegirá el más inocuo y en la menor dosis efectiva posible.

Los únicos antibióticos contraindicados son la estreptomicina, la kanamicina y las tetracidinas.  Los demás pueden emplearse si el médico considera que los beneficios esperados superan los riesgos.

Escrito por | 10 de diciembre de 2010 con 1 comentario.
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Comentarios

  1. Malestares que preocupan a la embarazada - Crece Bebe - 28 de diciembre de 2010 | 15:43

    […] pueden llegar a preocupar a la embarazada, sobre todo cuando carece de experiencia. Es oportuno comentarlos con el obstetra, a fin de asignarle la importancia que les corresponda en cada […]

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