Para visitar al pediatra

Como indicábamos ayer, en esta oportunidad daremos algunos consejos para que la visita al médico con los pequeños no sea un momento para olvidar, y que se puede aprovechar lo mejor posible.

Dentro de lo posible, intenta preparar al niño para esa visita ineludible, transmitiéndole tranquilidad y explicándole para qué van. Aunque parezca que es demasiado pequeño para comprender, él percibirá la actitud relajada y su inquietud no será tan grande.

Nunca lo amenace con frases como «si te portas mal, te llevo al médico», pues él vivirá la consulta con verdadera angustia. Llevar algo para distraerle. Su osito de peluche, su cochecito, un libro de imágenes... serán buenos recursos para tenerlo entretenido durante la espera.

Vestirlo con ropa que se pueda poner y sacar fácilmente por si el niño quiere ir al cuarto de baño, y para ahorrar tiempo durante la consulta, desnudándolo y volviéndolo a vestir.

Organízarse lo mejor posible antes de la consulta para ayudar al pediatra. Apuntar los síntomas que presente su hijo, cuándo empezaron, las preguntas y dudas, la curva de fiebre si la tiene, y otros detalles importantes.

No llevar al niño si tiene o piensa que puede tener una enfermedad contagiosa como varicela o sarampión. En estos casos, es mejor que el médico vaya a su domicilio y efectúe allí el diagnostico.

Hablar con el médico claramente, describiendo sin falsos rubores, el color de las heces y la orina de su hijo. Y si no entiende algo, no se avergüence, vuelve a preguntar. Exija que le explique todo lo que quiera saber.

Escrito por | 22 de enero de 2010 con 0 comentarios.
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