Preeclampsia

En el embarazo existen dos tipos de hipertensión que deben diferenciarse: la hipertensión arterial esencial previa al embarazo y la hipertensión inducida por el embarazo (preeclampsia). Las preeclampsias pueden ser leves o graves. El cuadro final, o eclampsia, es lo que se debe evitar.

Muchas angustias derivan de una errónea información, de lo que “me contó la vecina” o lo que le pasó a “la mujer del sobrino de mi cuñado”. Los embarazos que se alejan de la normalidad no necesariamente deben desencadenar episodios que lamentar. Por eso es importante el control prenatal, a través de la realización a tiempo de todos los estudios solicitados y del cumplimiento de las indicaciones del obstetra (en este caso en cuanto a medicación y reposo).

La preeclampsia se presenta con más frecuencia en las primerizas (5 por ciento del total de embarazadas). Se observa habitualmente en mujeres menores de 20 años o en mayores de 35 años. Es más corriente en el embarazo gemelar y cuando existen antecedentes familiares de casos similares. Por lo general, se asocia a edemas de manos y cara (recordemos que los edemas leves de piernas y pies son habituales en los embarazos normales).

Escrito por | 6 de enero de 2011 con 1 comentario.
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Comentarios

  1. La eclampsia puede evitarse - Crece Bebe - 7 de enero de 2011 | 17:43

    […] benigna. No corre riesgo la madre ni corre riesgo el bebé. No obstante, estas mujeres deberán controlar su presión arterial con frecuencia luego del parto, ya que pertenecen a un grupo que suele desarrollar hipertensión […]

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