Prematuros “extremos”

Los niños de 24 a 30 semanas de gestación (entre 500 y 1500 g) constituyen sólo el 0,8% de los recién nacidos, pero se trata del grupo de mayor riesgo, hacia el que se orientan gran parte del esfuerzo y los conocimientos de las Unidades de Cuidados Neonatales Intensivos. Estos niños deben nacer siempre en centros de alta complejidad para que desde los primeros minutos de vida se les pueda brindar una asistencia óptima, no tanto en el sentido de curarles alguna enfermedad que pudieran presentar, como de poder controlar las alteraciones que su organismo sufre como resultado de la inmadurez.

Los niños de 28 a 30 semanas, con peso de nacimiento entre 1000 y 1500 gramos, requieren tratamiento complejo, pero afortunadamente los resultados son muy satisfactorios, mientras que los niños más pequeños (650 a 1000 g) pueden presentar problemas que aún resultan insuperables. Un bebé tan pequeño debe nacer tras un trabajo de parto y un parto estrictamente controlados, para asegurar que el niño no son sometido a excesivo traumatismo ni asfixia.

Sabemos que los bebés pequeños no toleran bien el parto, por lo que muchas veces el obstetra decidirá una intervención cesárea para que nazca en las mejores condiciones. La sala de partos debe ser cálida. El bebé será llevado de inmediato a una cuna que proporcione calor radiante y permita asistirlo en los primeros minutos sin que pierda su temperatura corporal, cosa que ocurre rápidamente a temperatura ambiente.

Escrito por | 17 de agosto de 2011 con 0 comentarios.
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