Prendas cómodas para niños de 2 y 3 años

Provisto de un delantal de tela podrá ayudar en la preparación de la comida; por ejemplo, pelando y cortando hortalizas, fruta, pan (obviamente, con un cuchillo sin filo pero que corte; la precisión de este movimiento se adquiere mucho más rápido de lo que se piensa y es raro que el niño se hiera), amasando pan, pasteles, etc.

A esta edad, los pequeños (niños y niñas indistintamente) están siempre muy interesados en las actividades domésticas y no sólo en el juego, como se cree usualmente. Las acciones concretas, repetitivas y rutinarias a las que asisten todos los días les fascinan y no hay motivo para negarles esa experiencia.

La vestimenta no deberá condicionar la actividad del niño ni aun cuando esté en el exterior: podrá salir bajo la lluvia con un buen chubasquero, rodar por la nieve con un mono, meter los pies en los charcos con botas y, en verano, jugar… desnudo con agua o con arena. Si se le preparan los instrumentos adecuados aseguraremos su tranquilidad; por el contrario, el niño que es limitado en el uso de su propio cuerpo y en la exploración del ambiente por una ropa inadecuada, será infeliz también por el hecho de que, a esa edad, aún no está en condiciones de comprender las razones de las imposiciones del adulto.

No sirve, por ejemplo, repetirle «cuidado con ensuciarse» porque no obedecerá. Su necesidad de moverse, de experimentar con cada cosa, de manosear y manipular es tan grande que habría que obligarle a cambiar de idea. Con el paso del tiempo, sin embargo, estará en condiciones de poner mayor atención en este aspecto y, sin que la limpieza se convierta en una obsesión, se le podrá recomendar que no se ensucie, con buenas esperanzas de ser escuchado.

Escrito por | 26 de julio de 2011 con 0 comentarios.
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