Preparar verduras para los niños

La verdura es un alimento rico en vitaminas y minerales. Y tiene, además, otra ventaja: su versatilidad, lo que permite hacer múltiples preparaciones al gusto de todos (incluso de los niños).

Las hortalizas y verduras, como la lechuga, escarola, zanahoria, remolacha, espinacas, zapallo, tomates, etc. contienen minerales y vitaminas fundamentales para el desarrollo infantil. Y no sólo les resultan útiles a ellos, también los mayores debemos incluirlas habitualmente en nuestra dieta, porque aportan elementos muy valiosos: hierro, calcio y vitaminas del grupo A, B y C, imprescindibles para sobrellevar el estrés de cada día. A esto se suma que son ricas en fibras, lo que favorece el tracto intestinal y ayuda a controlar el peso.

Gracias a los avances técnicos y de conservación, podemos elegir cualquier tipo de verdura durante prácticamente todo el año.

Cómo prepararlas

Es importante mantener una higiene estricta en todos los alimentos, pero en especial en las verduras que se van a comer en crudo. Hay que mantenerlas en agua abundante con unas gotitas de lavandina durante un rato y después, limpiarlas una a una bajo el chorro de agua fría.

Para los menúes con verduras cocinadas hay que tener en cuenta que a más tiempo de cocción, mayor pérdida vitamínica. No queremos decir que se coman medio crudas pero, como ocurre con las pastas, debemos buscarles su punto justo “al dente”.

Conseguir que los niños no rechacen la verdura no es una tarea demasiado complicada, siempre que se experimente con las posibles combinaciones para mejorar su sabor al gusto de los pequeños. Hay trucos que transforman el espanto inicial en alegría. Descubrirlos no es tan difícil.

Escrito por | 18 de noviembre de 2011 con 0 comentarios.
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