Primer semana después del parto


LA REGRESIÓN UTERINA

Durante el embarazo, el útero había alcanzado un volumen treinta o cuarenta veces superior al inicial. Al salir el feto y las membranas placentarias tiene el tamaño que tenía a los cuatro o cinco meses. Después empieza a reducirse gradualmente y este retorno a la normalidad va acompañado por pérdidas de sangre debidas a la vasta herida producida por la placenta, las cuales van reduciéndose a medida que la herida cicatriza.

LA SUBIDA DE LA LECHE

El primer líquido que se le ofrece al recién nacido no es leche, sino calostro, un líquido viscoso de color amarillento que contiene muchas sales y proteínas y pocos azúcares, con un elevado poder nutritivo y de acción laxante para el bebé. La verdadera función láctea se iniciará al tercer o cuarto día con la subida de la leche. Los senos se hinchan con una tensión inicialmente dolorosa, debida a la afluencia de sangre a las glándulas, que se disponen a iniciar su verdadero trabajo, y comienza entonces la lactancia.

La puérpera acercará el pequeño al pecho, a intervalos no inferiores a las cuatro horas, alimentándolo con ambos pechos, con una duración máxima de cinco minutos para cada pecho. De este modo, especialmente en la primípara, se evitará la maceración del pezón y la formación de grietas, como ocurriría si se utilizara un solo pecho.

Escrito por | 7 de julio de 2011 con 0 comentarios.
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