Primeras papillas: compota de manzana

A la hora de iniciar la aventura de los alimentos sólidos podéis comenzar con la manzana. Esta puede ser una de las primeras papillas del bebé pues se trata de un producto muy noble, que ayuda a eliminar las toxinas y es fuente de vitaminas además de ayudar a la actividad intelectual.

A la hora de preparar una clásica compota de manzanas para niños no hay que olvidar un importante detalle: no hay que añadir azúcar, un producto que se recomienda postergar hasta que el bebé sea más grande.

Sin embargo, podéis elaborar una deliciosa compota de manzanas aplicando esta sencilla receta.

Para ello necesitaréis una manzana, medio litro de agua y 1 raja de canela. Entonces hay que cocinar las manzanas (previamente peladas y sin las semillas) en el agua. Luego añadir la canela y apagar el fuego cuando las manzanas estén tiernas.

El último paso es el de procesar las manzanas con líquido de la cocción. Esto es importante cuando los bebés son muy pequeños pues de esta forma pueden comerla sin inconvenientes. Esta receta no requiere azúcar sino sólo manzanas bien dulces.

Escrito por | 6 de octubre de 2010 con 0 comentarios.
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