Relación de la madre con el recién nacido

Lo que  ginecólogos y pediatras llaman el vínculo madre-hijo es una relación funcional especial que se establece entre ambos en los primeros días de vida del bebé y que resulta decisiva para su desarrollo psicoafectivo.

Buscando estímulos. Esta comunicación puede producirse porque el recién nacido tiene, entre otras habilidades, un control excelente de la motilidad ocular. Él busca estímulos y, si algo llama su atención, mira y desvía la mirada.

Las habilidades de la madre. Cuando habla con el niño, la  mamá emplea un código diferente que estimula más al bebé. Lo hace en un tono más alto, en falsete, que va cambiando lentamente. Su voz es más musical y utiliza un ritmo distinto. Da mayor duración a las vocales y emite sonidos más variados. Cuando se dirige al niño, la mamá también cambia sus expresiones faciales. Suele poner cara de sorpresa, abriendo mucho los ojos, elevando las cejas y acercando y alejando la cabeza. Y lo que es más importante: forma su expresión muy lentamente y la conserva mucho tiempo porque sabe de manera innata que el niño necesita formar esquemas de sus diferentes gestos para aprender a reconocerla.

La respuesta del niño. El bebé mueve la cabeza, mira y, a medida que va haciéndose más grande, logra sonreír, emitir sonidos de vocales y tender les brazos.

Escrito por | 9 de marzo de 2012 con 0 comentarios.
Etiquetas: , , ,
Lee más artículos sobre Bebés y Primeros días

Artículos relacionados

Aún no hay comentarios. Sé el primero.

Deja una respuesta