Relación de la madre y el bebé

¿Brindarse demasiado puede ser perjudicial? ¿Hay una manera de determinar la dosis exacta de dedicación que exige un hijo?

Algunas madres sienten que pierden el control de la situación cuando se abren a sus bebés y les hacen concesiones. Desconocen la importancia de procurar en primer término la armonía, para que madre e hijo empiecen a disfrutarse mutuamente, lleva tiempo entender todos los detalles de la crianza y la evolución de los sentimientos, pero cuando se logra hacerlo, la maternidad deja para siempre de ser una trampa o una pálida resignación, para convertirse en la sensación y el sentimiento más constructivas que nos depara la creación.

La prescripción del experto es muy sencilla: Administre al bebé una dosis de cariño maternal y otra de afecto paterno; involucre muy especialmente a su marido cada vez que se presenten los síntomas de infelicidad en el bebé.

No importa que el piso no brille o la comida se queme, porque, ¿quién vio un parquet o una cerámica que tuvieran sentimientos? Por otra parte, la abuela u otro familiar pueden hacerse cargo durante un rato del bebé sin que se perjudique su salud, en tanto que la mamá recobra su impulso de entrega y abnegación. Y también su belleza ¿por qué no?

Contra lo que suponemos a veces, ningún marido quiere una esposa que, por querer ser perfecta, se quedó en piel y huesos.

Escrito por | 20 de junio de 2010 con 0 comentarios.
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