Riesgo del prematuro

El peligro es proporcional a la inmadurez de los órganos del bebé. Entre otras frecuentes complicaciones, si la madurez fetal no es la suficiente, puede ocurrir que los pulmones del recién nacido no estén adaptados para cumplir su función adecuadamente, que su hígado no realice las funciones metabólicas que le corresponden y que su sistema nervioso no esté en condiciones de controlar su temperatura corporal. El riesgo de infección del bebé prematuro es también mayor, razón por la cual se deben extremar los cuidados y la higiene.

Tratamiento
Este depende de la cantidad de contracciones que ocurren en 10 minutos y del grado de dilatación del cuello del útero, datos que deben ser evaluados por especialistas para determinar si es conveniente internar a la paciente.

En todos los casos se deberá guardar reposo absoluto, ya que el movimiento y los esfuerzos colaboran para que las contracciones sean más intensas. Frecuentemente se medica a la embarazada con uteroinhibidores, sustancias que relajan la musculatura uterina e impiden que se contraiga. El corazón también es sensible a esta medicación, que provoca la aceleración del ritmo cardíaco, razón por la cual las pacientes tratadas con ella sienten palpitaciones y taquicardia.

En casos más severos se administra la medicación por vía intravenosa, para que su efecto sea más rápido y mayor que por vía oral. En todos los casos, los médicos deben tratar de averiguar cuál es la causa del cuadro, aunque en la mitad de los casos no es posible determinarla.

Como medida preventiva, insistimos en que las embarazadas concurran a controles periódicos y comuniquen a los especialistas todas las anormalidades que detecten, con lo que podrán prevenir muchas complicaciones.

Escrito por | 22 de julio de 2011 con 0 comentarios.
Lee más artículos sobre Sin categoría

Random Posts

Aún no hay comentarios. Sé el primero.

Deja una respuesta