Sentir los sabores con 1 año

Conocer todos estos detalles sobre el sentido del gusto es interesante para comprender un poco mejor el acercamiento de nuestro bebé a la alimentación sólida, y facilitar que esa transición tenga un final feliz. Con su chupeteo, el bebé se deleita degustando nuevos sabores. Primero el dulce y el amargo; a partir del quinto o sexto mes descubre (más bien intuye) el salado y, a los pocos meses, el ácido.

Después de cumplir el año, su capacidad gustativa se asemejará a la de un adulto (aunque el pleno desarrollo del gusto y el resto de sus cinco sentidos no se alcanza hasta los seis años). Por supuesto, no todos los alimentos que vayamos incorporando a su carta van a ser de su agrado.

Los pediatras insisten en que el tránsito de la leche a una dieta más compleja requiere tiempo y mucha paciencia. Hasta que acepte los nuevos sabores pasarán unos cuantos meses, durante los cuales habrá que inventar auténticas filigranas con las comidas: camuflar el sabor de un producto imprescindible en su dieta y que no le gusta, sustituir una verdura por otra o acertar en la combinación de ingredientes para elaborar su puré.

Si el sentido del gusto se caracteriza por su sensibilidad en cualquier adulto, en un bebé aún mucho más. Un simple resfrío puede alterar su capacidad gustativa, ya que sabor y olor están íntimamente unidos. Sería un grave error ponerse nerviosa y terminar convirtiendo la comida en una imposición. Siempre que le ofrezcamos un menú variado, de acuerdo con su edad y sus posibilidades, debemos recurrir a la imaginación para combinar sabores y estimular su sentido del gusto. La clave del éxito reside en que la hora de la comida sea siempre un momento placentero.

Escrito por | 12 de abril de 2011 con 0 comentarios.
Lee más artículos sobre Sin categoría

Random Posts

Aún no hay comentarios. Sé el primero.

Deja una respuesta