Síntomas de un posible aborto

Las hemorragias son siempre un signo que hay que tomar en serio. Durante los primeros meses, una ligera pérdida coincidiendo con las fechas menstruales, puede ser inofensiva, pero siempre conviene guardar reposo, evitar las relaciones sexuales y llamar al médico. Las hemorragias abundantes y prolongadas, con pérdidas de coágulos, así como dolores intensos en el bajo vientre o la zona de los ríñones son casi siempre aviso de un inminente aborto.

En este caso, la mujer debe acostarse inmediatamente y avisar al ginecólogo. Anteriormente, los médicos trataban de impedir el aborto mediante la administración de hormonas, pero el resultado solía ser que el aborto se aplazaba unos días o semanas, produciéndose de todas formas. El único tratamiento que se emplea hoy es el reposo absoluto de la embarazada.

Aunque una mujer haya sufrido un aborto, esto no quiere decir que no pueda tener otro hijo. Algunas mujeres, para olvidar el trauma, quieren volver a quedar embarazadas ío más pronto posible, pero los médicos aconsejan esperar unos meses; por un lado, para que el organismo se recupere y por otro, para investigar antes cuál ha sido la causa del aborto sufrido. Esta investigación es especialmente importante para las mujeres que hayan tenido más de un aborto espontáneo. Se estima que en un 80 por ciento, las causas pueden ser descubiertas y tratadas.

En cualquier caso, conviene que la mujer tenga una continuidad con el ginecólogo elegido. De esta forma, el especialista puede conocer bien el estado físico de su paciente y, en caso de que el siguiente embarazo fuera de riesgo, controlarlo mejor y llevarlo a feliz término.

Escrito por | 18 de diciembre de 2010 con 0 comentarios.
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