Sueños de la embarazada

¿Qué pasa por la cabeza de una mujer embarazada cuando se despierta tras haber soñado que se ha dejado olvidado a su bebé en el supermercado, que no se ha acordado de darle de comer o que se le ha caído la cabeza cuando lo llevaba en brazos?

La palabra que resume sus sentimientos es angustia. Y es lógico, porque sus temores más ocultos, los mismos que le producen estas pesadillas, le hacen plantearse si no serán una premonición de que algo anda mal en su embarazo, de que va a tener problemas en el parto o de que no sabrá ser una buena madre.

Pero los sueños no son un presagio, ni bueno ni malo, de lo que nos va a acontecer en el futuro. Son el lenguaje del inconsciente, un lenguaje construido a base de símbolos que no se puede traducir literalmente, sino que hay que interpretar. Y para hacerlo, es necesario conocer la situación personal de la mujer, su estado de ánimo, sus deseos y sus temores.

Sobre todo en el segundo trimestre del embarazo, es normal que se produzcan sueños en los que la mujer expresa de una forma más o menos clara sus deseos. Esto va muy unido a la idealización que todas las embarazadas hacen de su hijo antes de que nazca.  No lo ven como es, ni como se lo muestran las ecografías, se lo imaginan gordito, sonriente, comiendo y durmiendo como un niño de varios meses. Y en los sueños, el hijo idealizado incluso habla, camina o es más alto que ellas.

Son sueños de deseo (tener a su hijo ya criado), que en el fondo expresan temores ocultos. Porque, si el niño ya ha nacido y crece rápidamente, quiere decir que todo ha salido bien, que no ha habido problemas en el embarazo ni en el parto y que su hijo y ella están perfectamente. Esto es lo que más le preocupa a la embarazada en esos momentos.

Escrito por | 23 de marzo de 2012 con 0 comentarios.
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