Uso racional de antibióticos

¿Sabias que los antibióticos sólo son eficaces contra las infecciones causadas por bacterias y no ayuda contra las enfermedades causadas por virus? Por lo que tomar antibióticos cuando el niño tiene un virus puede hacer más daño que bien y además puede crear un riesgo de reacciones adversas, tales como: Infección. malestar estomacal o diarrea.
Los antibióticos son medicamentos que se utilizan para tratar las infecciones, especialmente las causadas por bacterias. Estos se utilizaron por primera vez en la década de 1940, y fue sin duda uno de los grandes avances en la medicina. Para entender cómo funcionan los antibióticos, tienes que saber que existen dos tipos de gérmenes que pueden enfermar a tu hijo: bacterias y virus.

- Las bacterias son organismos vivos existentes como células individuales. Aunque la mayoría de las bacterias no causan ningún daño, algunas pueden causar enfermedad al invadir el cuerpo humano e interferir con los procesos normales del cuerpo. Los antibióticos son efectivos contra las bacterias, ya que trabajan para matar a estos organismos vivos, deteniendo su crecimiento y reproducción.
- Los virus, por el contrario, no están vivos y no puede existir por sí mismos. Los virus viven, crecen y se reproducen solamente después que han invadido otras células vivas. No responden a los antibióticos en absoluto.

Hoy el mundo de la medicina se enfrenta con el grave problema del uso excesivo de antibióticos. Es importante tener esto en cuenta antes de presionar a los médicos a prescribir este tipo de medicamentos. Muchas veces cuando un niño se enferma, lo primero que los padres demandan es antibióticos para ayudar a que su niño sane más rápidamente. Pero los padres tienen que respetar la opinión del médico ante la discreción del profesional. La decisión de recomendar un antibiótico varía de médico a médico y de paciente a paciente. En muchos casos, parece muy difícil de decidir si la infección se debe a una bacteria o a un virus. En tales circunstancias, son necesarios diferentes exámenes para descubrir cual es el germen que ha provocado cada infección en particular.

La resistencia a los antibióticos es un problema generalizado, quizá uno de los problemas más acuciantes de la salud pública. Personas que tienen infecciones comunes que antes eran fácilmente tratables con antibióticos ahora se encuentran en peligro, pues esos mismos antibióticos ya no les hacen efecto, debido a que las bacterias cada vez se hacen más resistentes. Cuando los antibióticos no funcionan, las consecuencias pueden derivar en enfermedades más largas o inclusive graves. Como resultado de el uso innecesario de antibióticos los individuos enfermos no son las únicas personas que pueden sufrir las consecuencias, familias y comunidades enteras sufren las consecuencias cuando los gérmenes causantes de enfermedades se vuelven resistentes a los antibióticos.

Escrito por Anna Daix | 22 de octubre de 2010 | 1 comentario
Padres y Salud.