Riesgos de mantener el hábito de succión

Ambas teorías que fueron explicadas en el post anterior intentan explicar el mantenimiento del hábito de succión no nutritiva (SNN) por un factor adaptativo. La teoría psicoanalítica sugiere que con la madurez, los niños pierden sus hábitos autoeróticos previamente asociados con las zonas erógenas primitivas. Así, se calcula que la mayoría de ellos cesa la SNN en forma temprana en su proceso de desarrollo (hacia los 3 años).

Este concepto sostiene el punto de vista de algunos autores, acerca de que los niños que persisten en la SNN después de la primera infancia tienen algún trastorno psicológico. Debido a que la digitosucción, de acuerdo con la teoría psicoanalítica, representa una forma de manejo de la ansiedad por el niño, su abrupta interrupción podría ser dañina para su desarrollo emocional normal.

Además, tal tratamiento podría ocasionar la sustitución del síntoma (la SNN) por otra conducta. Al parecer, en la mayoría de los casos el problema subyacente es resultado de un incremento agudo en el nivel de estrés y ansiedad. En forma coincidente, uno de los signos evidentes del intento del niño de manejar el incremento de ansiedad es la succión sostenida de los dedos. Por lo tanto, es tarea de los pediatras observar a los pacientes con hábitos de SNN, para detectar posibles trastornos psicológicos.

Las investigaciones mostraron que el hábito prolongado de succionar el pulgar puede tener efectos significativos sobre el desarrollo odontofacial. Si el hábito de SNN persiste hasta los 9 años y luego se detiene, pueden esperarse algunas correcciones espontáneas de los efectos odontofaciales. Esta corrección espontánea tiene lugar principalmente durante el primer año posterior a la cesación del hábito.

Escrito por | 24 de agosto de 2011 | 0 comentarios
Bebés y Niños y Primeros años.

Niños que se chupan el dedo

Hay muchos bebes que se chupan el dedo. El nombre oficial de esta costumbre es “succión no nutritiva” y se debe a un reflejo natural que comienza dentro del útero, a partir de la semana 13.

Durante el primer año de vida, los bebés pueden chuparse el dedo como síntoma de alteraciones en la lactancia, cuando perciben tensión de la madre al momento de dar el pecho. Luego del primer año de vida, esta costumbre está más asociada a un acto de compensación frente a algunos miedos o inseguridades. También cuando hay cierta falta de adaptación al entorno.

En estos casos, los niños no sólo se chupan el dedo sino que manifiestan otras costumbres como succionar juguetes o sábanas, tomarse el cabello o dormir sujetando un muñeco.

Los expertos aseguran que el chuparse el dedo puede provocar daños si se extiende luego de los 4 años. También dependerá de la frecuencia e intensidad.

Vía: Babysitio

Escrito por | 1 de julio de 2011 | 0 comentarios
Salud.

No impedir que se chupe el dedo

Muchos padres se preguntan hasta cuándo van a seguir con esa costumbre de chuparse el dedo. Por lo general, los menores de cuatro años que ya han dejado de chupar se consideran una excepción. Incluso es normal que niños en edad escolar sigan metiéndose de vez en cuando el pulgar en la boca, sobre todo cuando están nerviosos, o que se abracen a un trapito para conciliar el sueño.

Evidentemente, si a ciertas edades están demasiado aficionados a ello, tendremos que pararnos a pensar si esta conducta no estará escondiendo algún problema. Quizás, ese dedo nos está poniendo sobre la pista de algo que no funciona como debiera (falta de afecto, tristeza, miedos…)

Existen muchas ocasiones difíciles durante la infancia en las que chupar un trapo, muñeco, dedo… es un auténtico sedante. Por ejemplo, el nacimiento de un hermanito hace que un niño, que ya había dejado de chuparse el dedo, vuelva a ello con más intensidad todavía. Ahora, puede ser que convertirse en el más grande, aunque por un lado esté orgulloso de serlo, lo haga sentirse engañado y poco querido por sus padres. Es posible que crea que sus mayores van a volcar toda su atención y todo su cariño en el “nuevo”.

Chupando, quiere dar a entender a los padres que él también es pequeño, como el bebé que acaba de irrumpir en su hogar, y necesita mimos y atención. La mayoría de los padres lo captan enseguida y hacen todo lo posible para prestar un trato especial a su hijo y demostrarle que no se han olvidado de él, que lo siguen queriendo igual. De todos modos, por más comprensivo que se sea con el niño, habrá ratos en los cuales no podrá pasar sin su dedo, su trapito o el chupete.

Escrito por | 5 de marzo de 2011 | 0 comentarios
Primeros años.

Porque se chupan el dedo los niños


Chuparse el dedo es un hábito muy común en la infancia, se cree que ocurre en alrededor del 80 por ciento de los bebés y niños pequeños. Los padres por lo general lo notan en los tres primeros meses de vida de sus hijos, pero las ecografías han observado los bebés en el útero de 28 semanas de gestación, chupándose el pulgar .

La succión es uno de los reflejos naturales de un bebé y lo utilizan como una manera de calmarse cuando están cansados, con hambre, aburridos o simplemente necesitan de consuelo. No sólo es relajante, sino que también puede ayudar a inducir el sueño.

El chuparse el dedo en realidad hace que el cerebro produzca endorfinas, que calman el cuerpo y dan al niño el placer, casi como ese sentimiento de satisfacción que se obtiene después de comer una comida grande.  Hay un cambio real en la química corporal que tiene lugar cuando un niño se chupa el pulgar.

Al niño le cuesta mucho abandonar un hábito que le da seguridad y bienestar. Los padres pueden ayudar ofreciéndoles mucho apoyo emocional de diferentes maneras. Se debe empezar a quitar de a poco la costumbre al niño, explicándole que es muy importante dejar el hábito para que le salgan los dientes derechos.
Muchas veces los niños se succionan el dedo cuando se sienten inseguros o cuando necesitan ser reconfortados. Concéntrese en descubrir la causa de la ansiedad del niño y en reconfortarlo.

Escrito por | 30 de enero de 2011 | 1 comentario
Bebés y Niños y Primeros años.

Cuando sigue chupándose el dedo

Muchos pequeños utilizan el pulgar como un sustituto de su chupete, incluso, como explicamos en ocasiones anteriores, este es un hábito que realizan desde la panza de la mamá. Sin embargo uno suele preocuparse si con el paso del tiempo continúan haciéndolo.

¿Qué se hace con ellos? Transmitirles seguridad, rodearlos de calma y ternura y tener paciencia. ¿Que puede deformarse el paladar? Es raro que eso suceda porque los dientes definitivos aún no aparecen a esta edad.

Es a partir de los 6 años que hay que poner seria atención en el problema, aunque no necesariamente corresponde dictaminar que implica un trastorno psicológico. De todos modos, es aconsejable analizar la posibilidad de una sobreexigencia escolar o un trato familiar demasiado rígido.

¿Por qué manifiesta un niño  ese deseo inconsciente de volver a encontrar refugio en una actitud de bebé? ¿Será quizá que la actividad escolar supera sus posibilidades intelectuales? Dedicarle plena comprensión y limitar sus actividades a las que corresponden a su edad pueden ayudarlo a olvidarse del pulgar. Pero lo que sí puede existir es un problema físico: el de la dentadura. Teniendo en cuenta que se chupa el pulgar con toda la fuerza de sus 6 años, corre el riesgo de que se le deforme el maxilar y será impostergable entonces la consulta al dentista.

Algunos padres creen solucionar el problema poniéndole guantes al niño o impregnando el pulgar con una sustancia amarga. (Los hay que les atan las manos). Estos métodos son totalmente ineficaces y perturban la salud mental de los niños.

Escrito por | 5 de agosto de 2010 | 0 comentarios
Bebés y Niños y Primeros años y Primeros meses.