Crecimiento equilibrado de un niño

El crecimiento equilibrado de un niño depende, fundamentalmente, de los siguientes factores:

Las características de los padres marcan, y mucho, la altura de los hijos. Y en ese caso, nos encontramos ante un niño bajo constitucional y totalmente normal sin que requiera tratamiento alguno.

La calidad y cantidad de los alimentos que reciben los pequeños es muy importante para que su crecimiento no presente problemas. Si su nutrición tiene carencias en proteínas, en calorías, en vitamina D o en calcio, las células del pequeño no podrán desarrollarse normalmente. Es importante señalar que el crecimiento también se verá afectado si el niño sufre cualquier enfermedad que le saque el apetito: anemia, diabetes, infecciones o diarreas crónicas. Pero no podemos olvidar que la sobrealimentación no significa que vaya a crecer más. Se trata de mantener un equilibrio, no de exagerar las cantidades.

Son fundamentales. Las glándulas deben funcionar perfectamente. De no ser así, se producirán trastornos importantes. El crecimiento tiene su propia hormona, llamada hipófisis. Esta se encarga de que las células del organismo fabriquen sus proteínas para crecer. Igual de importantes son las hormonas de la tiroides, las suprarrenales y las sexuales. Incluso el sistema nervioso afecta a la estatura.

Cuando un niño tiene carencias afectivas, fabrica menos hormonas del crecimiento. m En el caso de que el pediatra observe que, efectivamente, hay un retraso en el crecimiento, determinará si no tiene importancia, si lo causa alguna carencia alimentaria o si es un problema endocrino.

Escrito por | 9 de noviembre de 2011 | 0 comentarios
Niños y Salud.

Mimos y hormonas para crecer

Recibir comprensión, ternura y dulzura, ser escuchado y valorado, sentir el reconocimiento paterno y familiar ante las acciones bien realizadas, en definitiva, ser amado, tiene gran importancia en el proceso de crecimiento del niño. Está comprobado que los niños maltratados, desatendidos, abandonados y, en general, todos aquellos con carencias afectivas, suelen ser más bajitos.

Los conocimientos actuales de la medicina revelan la existencia de unas reacciones bioquímicas y hormonales que explican este hecho. La hormona del crecimiento se segrega en función de la sustancia estimuladora (GHR) y de otra inhibidora.  En los niños con falta de afecto predomina la cantidad de  somastatina, la inhibidora y, por tanto, la GRH actúa en mucha menor cantidad, lo que significa una menor altura.

Hormonas para crecer

La hormona del crecimiento es una sustancia que se forma y se segrega en la hipófisis (glándula alojada en la base del cerebro) y que está controlada por unas hormonas del hipotálamo (zona situada en la parte superior de la hipófisis).

La corrrecta armonización de ambas permite una normal secreción de la hormona del crecimiento. Sin embargo, cualquier alteración puede hacer que se produzca de más o de menos, ocasionando trastornos como el enanismo o gigantismo (según sea el déficit).

Actualmente, España es uno de los países europeos en donde más avanzados están los procedimientos de diagnóstico y tratamiento en los niños con déficit de hormona de crecimiento. Existe una sustancia que, administrada mediante inyecciones, resulta muy eficaz y no presenta efectos secundarios en los pequeños. El tratamiento, siempre bajo control médico, debe mantenerse desde los 2 o 3 años hasta la pubertad.

Escrito por | 24 de agosto de 2010 | 1 comentario
Bebés y Salud.

El proceso de crecimiento infantil

El proceso de crecimiento infantil requiere una especial atención por parte de los padres. Un niño sano, educado con amor y alimentado adecuadamente, crecerá en forma normal. Pero los factores que intervienen en este largo proceso, que se inicia en el vientre materno y concluye en la pubertad, son muchos. Las siguientes son algunas de las preguntas que más frecuentemente se hacen los padres.

¿Por qué crecemos? El organismo comienza siendo una célula y, con el tiempo, llega a alcanzar un tamaño determinado, dependiendo de las características propias de la especie a la que pertenece. El ser humano ha ido aumentando de altura en el transcurso de los siglos. Desde la Edad Media hasta nuestros días, la estatura se ha incrementado algo más de 20 centímetros. Actualmente, la altura media del varón se sitúa en 1,74 metros y la de la mujer en 1,62 metros. Esto se debe a una mejora en la alimentación, una mayor higiene personal, un descenso de las enfermedades infecciosas, a los avances de la medicina, etcétera.

¿Cuál es el ritmo normal de crecimiento? Los criterios de referencia para los niños que se desarrollan en circunstancias de salud y educación normales señalan que en los primeros cuatro años el niño crece unos 50 centímetros, cifra que irá incrementándose en siete centímetros anuales hasta que cumpla siete años. A partir de esta edad, el aumento será de cinco centímetros cada 12 meses. El ciclo de crecimiento concluye en la pubertad, período más prolongado y tardío en los niños que en las niñas.

Escrito por | 25 de junio de 2010 | 6 comentarios
Salud y Salud.

El Sentido del Tacto

Esta es la pancita…, dice la madre y extiende un poco de crema sobre la panza de su hijo. Con suaves movimientos circulares frota la piel hasta hacer desaparecer la blanca sustancia. Luego hace lo mismo con el resto del cuerpo: “Y esto es un brazo… y otro brazo… y ahora las piernitas…”. El bebé, de seis meses y medio, ríe y gorjea feliz.

El lenguaje del tacto es un idioma que los niños comprenden desde el día en que nacen. Los diminutos receptores de la piel registran cada toque, cada rozamiento y caricia, enviando el correspondiente estímulo al cerebro.

El contacto piel sobre piel significa para el bebé mucho más que para los adultos: además de indicarle que no se encuentra solo en este mundo, fomenta la estructuración del cerebro y, con ello, su desarrollo físico, afectivo e intelectual.

De todos los sentidos, el del tacto juega el papel más importante en el desarrollo afectivo e intelectual del bebé.

0-12 MESES

Nuestras caricias le dan amor y seguridad. Dos elementos muy necesarios en esta etapa.

1 AÑO
El contacto con la naturaleza los relaja y les enseña mil cosas.

2 AÑOS
Hacerse grande es una tarea que se las trae. Para dejar de ser bebé necesita mucho de nuestra ayuda.

3 AÑOS

Sus primeras “malas palabras” nos sorprenden. Mantener la calma es una medida que siempre da resultados.

4-5 AÑOS

Comer no es sólo sentarse a la mesa e ingerir alimentos. Es también una cuestión de comunicación y afecto.

6-8 AÑOS

A esta edad suelen llorar a menudo. Todos los motivos y un cuento para enjugar las lágrimas.

Escrito por | 16 de mayo de 2010 | 0 comentarios
Bebés y Primeros años y Primeros meses.