Cuándo comenzar a usar la pelela

¿Cuál es el momento idóneo para empezar?

Lo más recomendable es entre el segundo y tercer cumpleaños, pero hay que tener en cuenta que, primero, el pequeño controlará el esfínter anal (dejará de hacerse caca) y luego el vesical (dejará de hacerse pis).

Hay padres que se embarcan en este entrenamiento antes de los dos años, algo que jamás debería hacerse. Por desgracia, en la cultura occidental los padres se apresuran mucho con el control de esfínteres; no dan tregua a sus hijos. No obstante, tiene que haber previamente una preparación biológica junto con una maduración neuromuscular y psicológica para que todo llegue a buen término.

Por ejemplo, hay muchos niños que se asustan si ven que su materia fecal se va por el inodoro, porque todavía no se encuentran preparados para comprender que no están perdiendo una parte de su cuerpo, sino tan sólo un desecho. Nuestra sociedad, con su preocupación por la higiene y la limpieza, acelera el proceso. No hay que empezar antes de tiempo, pero tampoco relegar el momento de comenzar más allá de los tres años.

¿Lo deciden los padres o lo decide el niño?

De alguna manera es una decisión conjunta. Lo habitual es que los padres vayan introduciendo las normas desde afuera y den al pequeño las primeras pautas de control: traer al hogar una pelela y proponer al pequeño que la utilice para hacer allí sus necesidades. Aunque será el niño el que decida cuándo va a retener o expulsar sus excrementos en ese nuevo lugar, poco a poco, se llegará  a un acuerdo.

Escrito por | 31 de julio de 2012 | 0 comentarios
Niños y Primeros años.

Control de esfínteres para un niño de 2 años

Llegar a controlar el pis y la caca supone un aprendizaje difícil para el niño. Los padres pueden ayudarlo con amor, paciencia e inteligencia.

Empieza una etapa difícil, tanto para los chicos como para sus padres: la conquista de la pélela. Para salir victoriosos de esta importante empresa, hay que pertrecharse de las mejores armas: información, paciencia y mucho amor.

¿Qué significa el control de esfínteres para un niño?

Cuando el bebé nace, lo hace con un funcionamiento psíquico que se llama “principio de placer” y que consiste en la no postergación, la satisfacción inmediata de todos los deseos. En este principio de placer entra también la inmediatez para evacuar en cuanto siente necesidad. A medida que el pequeño va madurando adquiere otro principio de funcionamiento psíquico que no anula el anterior, ni lo hará jamás, pero sí que lo complementa.

Se llama “principio de realidad” y tiene que ver con la posibilidad de esperar. Por este motivo, en el control del pis y la caca hay enjuego mucho más que un simple esfínter muscular. Es el paso que da el chico de no poder contener a poder esperar y aguantar. Por otro lado, es una época en la que se empieza a desarrollar su autonomía e independencia. Es decir, ahora él va a poder controlar y decidir cuándo hacer pis o caca.

Escrito por | 21 de julio de 2012 | 0 comentarios
Niños y Primeros años.

Dejar los pañales, un largo aprendizaje

El proceso de dejar los pañales es largo y requiere de paciencia. Comienza cuando los padres establecen las primeras conversaciones sobre el tema con sus hijos y concluye muchos meses después cuando el niño utiliza el inodoro en forma natural.

Todos deseamos que llegue el día en que nuestro hijo se sienta en el váter o en el orinal y lo utiliza por primera vez pero… ¿qué sigue después?

Ese día es muy especial y es por eso que cuando ocurra el acontecimiento hay que felicitar a nuestros hijos, mimarlos, acariciarlos y llenarlos de elogios. Pero la proeza no es sinónimo de éxito y esta rutina es apenas el comienzo.

Sólo cuando los niños utilizan el inodoro o el orinal varias veces podemos dar por concluida esta etapa. Antes de eso, se trata de reforzar el concepto, recordarles a los niños que deben ir al baño y realizar sesiones de práctica. Este proceso demora entre uno y dos meses. Pasada esta etapa y cuando para el niño esta costumbre pasa a ser cotidiana estamos en condiciones de ponerle ropa interior que incluso puede ser elegida por él.

Escrito por | 31 de mayo de 2012 | 0 comentarios
Niños.

Control de esfínteres

Controlar esfínteres no se aprende por repetición como leer o escribir. Se aprende cuando se está listo, como caminar o hablar. Sin embargo, la mayor parte de las madres están convencidas de que pedir pis es una conducta que se aprende. Más aún, la cultura occidental fija un plazo: los dos años para que el niño pida ir al baño a hacer sus necesidades.

Otro de los hitos es el verano. Haya cumplido o esté cerca de los dos años más la temperatura ambiente es el indicador que les dice que ya pueden sacarle los pañales. No se tiene en cuenta que la madurez de un niño no tiene plazos fijos. Generalmente, es cerca de los tres y en algunos casos de los cuatro años cuando está dispuesto a aprender esta nueva habilidad que lo incorpora al mundo de los independientes.

De lo contrario, los niños que frente a la demanda de los adultos hacen esfuerzos por controlar esfínteres, ante cualquier dificultad se derrumba el esfuerzo desmesurado y se les escapa el pis. Como todas las etapas de la crianza la mejor actitud es la de esperar paso a paso la madurez del niño.

Escrito por | 10 de octubre de 2011 | 0 comentarios
Bebés y Niños y Primeros años.

Aprendiendo a ir al baño

Casi todos los niños terminan por usar su sillita entre los 27 y los 30 meses. Y lo más importante es que después de algunos días o semanas de haber aprendido a librarse de la deposición sólida también descubren que pueden usar la misma pelela para orinar en ella. Pocos de estos niños tratados con paciencia pertenecen al grupo de los que más tarde mojan la cama de noche. ¿A qué se debe esto? A que un chico de 3 o 4 años que moja la cama está protestando inconscientemente del trato excesivamente riguroso que recibe durante la jornada.

Y cuando por fin llegue ese bendito día que es casi un rito de iniciación es recomendable que los padres se muestren satisfechos, pero no exultantes. Pueden decirle que ahora ya es un niño grande o “yo sabía que eras capaz de hacerlo”. Que no parezca que este logro se debe a la exigencia materna, sino que se note que se trata de un triunfo que sólo al pequeño le pertenece.

Una vez que ha logrado controlar durante el día, algunos padres se preguntan si corresponde despertarlo, por ejemplo, a las diez de la noche para llevarlo a su sillita. En realidad, no hace falta; esta actitud serviría más bien para que empiece a rebelarse contra la pelela. Lo ideal en esta etapa es manejarse con mucha paciencia y darle tiempo.

De vez en cuando (pero no a diario) es bueno empezar a decirle “algún día vas a usar el asiento del baño, como mamá y papá”. Cuando menos lo esperemos, el pequeño aceptará poner su sillita encima del inodoro inmenso, sin temor de caer en él.

A veces, a pesar de haberse adaptado perfectamente al uso del baño, un niño puede sufrir algún tipo de accidente (regresión) que lo obligue a usar pañales un tiempo más. Esto puede obedecer a diversas causas: un viaje, el cambio de casa o la llegada a la familia de un hermanito. Los padres tienen que entender que esta situación es normal. En lugar de mostrar fastidio, deberán entonces extremar su amabilidad con el pequeño y contemporizar confirmando que pronto volverá a la costumbre de andar seco y bien limpio porque no es como el nuevo bebé, que ensucia pañales. De ese modo no se sentirá demasiado culpable de los celos que lo acosan.

Aun en el peor de los casos la mayoría de los ñiños completa su entrenamiento a los tres años. Lograrlo será motivo de un orgullo tan grande como el que va a sentir cuando reconozca las primeras letras.

Escrito por | 8 de enero de 2011 | 0 comentarios
Niños y Primeros años.

Técnica para que deje los pañales

Cuando el niño está por cumplir 2 años, cómprele una sillita-pelela en la que pueda jugar durante los próximos meses, pero eso sí: no mencione para nada la intención real que conlleva la taza.

Cuando oscile entre los 24 y 27 meses, y ya haya incorporado a la pelela como una posesión personal, habrá llegado el momento de sugerirle con mucha delicadeza que él puede usarla para sus necesidades tal como hacen en el baño papá y mamá. Lo más importante es permitir que el niño sienta que mantiene el control de la situación y que es dueño de usar el adminículo cuando se le ocurra. En algunos casos, da resultado mostrarle cómo lo hacen sus hermanos mayores o un amiguito. En todo momento, es imprescindible refrenar el impulso de insistir en el tema o reprocharle por fracasar.

Es útil retirarle el pañal cuando se calcula que ha llegado la hora en que acostumbra eliminar y sugerirle que pronto llegará el día en que no hará esos movimientos en el pañal (se imitan los movimientos) sino en su sillita o en el cuarto de baño. Si pese a todos los intentos se resiste, conviene olvidar el asunto y volver a tocar el tema quince días después. Cuando al fin su hijo concrete este objetivo, hágale notar que también usted experimenta una gran satisfacción. ¿Por qué no registrarlo en un video?

Escrito por | 11 de diciembre de 2010 | 2 comentarios
Bebés.

Dejar los pañales, un proceso diferente para niños y niñas

Los niños y las niñas siempre han sido diferentes y no sólo se trata de sus anatomías sino de sus gustos y preferencias. También de su madurez y la forma en la que transitan los cambios. Si bien cada niño es un mundo hay algunas tendencias que reafirman las diferencias entre niños y niñas.

Una de ellas se advierte al momento de abandonar los pañales. Por lo general, las niñas lo hacen antes que los niños y hay muchas teorías que explican las razones. Una de las más consistentes repara en el papel que juegan las madres durante el proceso. Los niños aprenden no sólo a través de las palabras sino mediante el ejemplo y, en el caso de los pañales, las madres por lo general son las encargadas de llevar adelante el proceso ayudando a los niños a dejar los pañales.

En el caso de las niñas, ellas pueden experimentar, observar y copiar a sus madres mientras que los niños no pueden hacerlo y por esa razón tardan más en desprenderse de sus pañales. A esto se le suma el hecho de que los varones deben pasar por dos etapas de aprendizaje. Primero tienen que aprender a sentarse en el inodoro para luego aprender a pararse y hacer de pie. Estos dos escalones provocarían una demora en el pasaje.
Vía: Babycenter

Escrito por | 25 de junio de 2010 | 1 comentario
Niños.

Entrenamiento para ir al baño solo

Sin duda, al criar a un hijo se producen situaciones que provocan ansiedad. ¿Por qué algunos niños dejan los pañales al año y otros los necesitan por mucho más tiempo? ¿Sirven en este caso los reproches? ¿Cuál es la edad ideal para iniciarlos en el ritual de usar el baño?

Incontables son las técnicas que pediatras, amigas y parientes podrán, sugerirnos y todas ellas, sin excepción, tendrán su lado positivo y su lado frustrante. Si hojeamos libros de puericultura de antigua data, notaremos el hincapié que se hacía antaño respecto de la conveniencia por parte de las madres de iniciar la enseñanza del uso de la “pelela” antes de que el niño completara su primer año de vida.

Teorías como ésta se basaban en la creencia popular de que las deposiciones regulares eran fundamentales para una buena salud y que esta sana costumbre destinada a perdurar toda la vida debía comenzar desde la más temprana edad. Para lograr este objetivo tan ambicioso los padres sentaban a sus hijos pequeños en la pélela todos los días a la misma hora, esperando ansiosamente que el niño se enganchara en un rígido diagrama de deposiciones a horas fijas.

Los médicos lo explican indicando que la que ha entrenado es en realidad la madre que, después de estudiar el ritmo de su hijo, se anticipa al momento en que necesitará ir al baño. Tras varias semanas de sentirse sentado a la misma hora, se ha desarrollado en el pequeño un reflejo condicionado: cuando siente debajo de su colita la sensación de la pélela, empieza a pujar hasta eliminar.

Escrito por | 19 de abril de 2010 | 3 comentarios
Primeros años.

Los niños y el uso del baño

¿Cómo saber si es el momento para que el niño vaya al baño solo?. Aunque no es algo que se pueda generalizar se pueden notar ciertas conductas en el niño que pueden ayudarnos a decidir si ya es el momento. En general entre los 18 y 24 meses el niño tiene el desarrollo físico y psicológico como para emprender este nuevo desafío, pero puede que en algunos casos se deba esperar un poco más, hasta unos 6 meses extra.

Todo es cuestión de entrenamiento, y debe comenzar en algún momento, las siguiente son algunas pautas que indican que es justamente un buen momento para hacerlo:

Si vemos que el niño logra mantenerse seco durante un par de horas en el día o luego de la siesta no moja el pañal.

Defeca más o menos a la misma hora del día.

Se pueden notar gestos en su cara o postura que indican que está a punto de hacer pis o que va a defecar.

Es capaz de seguir instrucciones sencillas que le dan los demás.

Se lo nota incómodo cuando ensucia sus pañales y pide que se los cambien.Pide por sí mismo para que lo dejen usar el baño o pelela.

Se muestra con la capacidad física suficiente como para ir sólo al baño.

Escrito por | 1 de diciembre de 2009 | 0 comentarios
Bebés y Niños y Primeros años y Primeros meses.