La importancia de las rutinas a la hora de dormir a los niños

Para lograr que los niños concilien el sueño se recomienda cumplir con algunas rutinas que permiten organizar a los peques para que entonces lleguen a la hora de dormir serenos y sin sobresaltos.

Además de evitar la televisión muy entrada la noche y de alejar cualquier estímulo que pueda excitarlos, se recomienda repetir la misma rutina cada noche. Los niños pequeños se sienten seguros cuando sus vidas transcurren en el marco de una rutina clara y pautada.

Puede ser un baño de agua tibia, la cena, un cuento y luego una canción o simplemente cenar y acompañarlos a la cama para arroparlos y darles un beso de las buenas noches. Lo importante es que padres e hijos repitan la escena a diario para que entonces los niños disfruten de estas actividades placenteras y se sientan reconfortados y serenos al momento de apagar la luz.

Si bien muchos padres consideran que los niños mayores no necesitan estas rutinas ellos también necesitan de esos momentos para bajar la ansiedad del día y lograr la tan ansiada tranquilidad que luego los llevará al sueño.

Por otra parte, esta rutina permite a padres e hijos compartir un espacio único de comunión que revitaliza el vínculo entre ambos.

Escrito por | 18 de mayo de 2012 | 0 comentarios
Bebés y Niños.

Consejos para que el niño se duerma feliz

Una regla de oro para lograr que los niños vean el momento de acostarse con más agrado, es evitar el exilio del cuarto como una forma habitual de castigo; con ello se corre el riesgo de que la hora de dormir sea asociada por la mente infantil a un sentimiento de fastidio y rechazo, con lo que se obtiene el efecto contrario al buscado. Nunca hay que olvidarse de la importancia que tiene lograr que el niño relacione su cuarto, y el sueño, con momentos agradables e, incluso, deseables.

Lo ideal para que los niños se vayan sin problemas a la cama es decorar ese momento con ciertos rituales. Por ejemplo:

  • Contarle un cuento o inventarle alguna historia que le guste.
  • Tener preparado un vaso de gaseosa o agua mineral.
  • Una corta charla justo antes de apagar la luz.

Todas estas cosas sirven para reducir notablemente el nivel de ansiedad que suele acompañar al hecho de quedarse sólo en la habitación. Puede ocurrir que el niño trate de extender este momento de la despedida y, si por él fuera, hasta el amanecer. Por eso es muy importante establecer con mucha precisión cuáles son los límites exactos de estos rituales, por ejemplo: “ahora voy a leerte los dos cuentos de esta noche, si te cansas antes decímelo y seguímos mañana”

Escrito por | 7 de mayo de 2011 | 0 comentarios
Primeros años.

Posiciones para dormir del bebé

A la hora de acostar al bebé es importante realizar una serie de rutinas y repetirlas cada noche para que el niño se sienta seguro y entonces se relaje y se entregue al sueño. La posición del bebé no es un asunto menor y si bien hay que respetar su comodidad es importante tener en cuenta su salud.

Es por eso que los pediatras recomiendan que el bebé duerma boca arriba pues esta posición facilita la respiración y reduce significativamente el riesgo de muerte súbita, algo que puede ocurrir en los primeros tres meses de vida.

Si bien durante muchos años se recomendaba la posición boca abajo para evitar que el bebé se ahogue en caso de regurgitación, luego se comprobó que no había riesgo alguno mientras que la posición boca arriba era más segura.

Estas posiciones son importantes en los primeros meses de vida. A medida que el bebé adquiere mayor fuerza podrá moverse a su gusto para elegir la posición que le resulte más cómoda. Cuando esto sucede ya no hay que preocuparse pues siempre podrá moverse o dar la vuelta ante un inconveniente.

Escrito por | 18 de febrero de 2011 | 0 comentarios
Primeros meses.

Vigiladores para bebés con vídeo, caros pero efectivos

Los vigiladores para bebés con vídeo son un pequeño lujo en la vida de los padres modernos. Tan sencillo como eso. Sin embargo, también son una bendición para los papis cansados que desean saber como está su pequeño sin salir de la cama.

Hasta hace poco tiempo creía que eran innecesarios. ¿Para qué necesito ver las imágenes de mi bebé si me basta con escucharlo? Pero luego, cuando transcurrieron algunos meses y mi hijo creció y pasó a dormir en su habitación, comprendí la falta que me hacía el vídeo pues entonces no era necesario salir de la cama cada vez que lo escucho en la oscuridad.

Es uno de esos productos que no son indispensables pero sí muy prácticos, como los esterilizadores de mamaderas o los extractores de leche. Eso sí, por lo general son algo caros. Es el caso del Baby Control Video Digital Plus de Chicco, que cuesta 250 euros aunque cuenta con el sello de un experto en infancia. Philips tiene su Video Monitor por un precio de 215 euros y si quieres pagar 200 euros puedes optar por el Tigex baby Alarma Video, que tiene un alcance de 100 metros y es algo más económico.

Escrito por | 9 de febrero de 2011 | 0 comentarios
Ropa y accesorios.

Vigiladores para bebés con vídeo, una opción para los padres

Confieso en que se que he hecho lo correcto al cambiar a mi bebé a su habitación al cumplir los seis meses de edad pero en algunos momentos deseo fervientemente que duerma en el mismo ambiente. Eso sucede cuando se levanta en medio de la noche y tengo que salir de la cama corriendo para colocarle el chupete que ha perdido o simplemente para que sienta mi presencia.

En esos momentos me convenzo que todo sería diferente con un vigilabebés con vídeo. El mío no muestra imágenes y hay momentos en los que el llanto se vuelve una incógnita. ¿Se ha parado en la cuna?, ¿Está soñando?, ¿Ha perdido el chupete?

Creo que con mi próximo hijo compraré uno de estos intercomunicadores que son una pequeña maravilla. Mejor aún si además es de esos modelos que me permite hablarle a mi bebé para calmarlo. Eso sería una panacea…

Por ahora, simplemente me conformo con un modelo sencillo pero con vídeo pues entonces podré observarlo mientras duerme y saber que está bien. Y, seamos sinceros, dormir tranquila pues en mi hogar reina la armonía…

Escrito por | 9 de febrero de 2011 | 0 comentarios
Ropa y accesorios.

El descanso de los niños

Si un niño no duerme bien, estará más inquieto porque, a diferencia de los más grandes, el cansancio lo excita en lugar de aplacarlo. También influye en su estado de ánimo, de forma que puede estar más llorón o de peor humor. Además, la fatiga es el enemigo más directo de la concentración. Es difícil que un niño adormilado se pueda centrar en su tarea, lo que influye directamente en su rendimiento académico. En algunos casos puede ser, incluso, la causa del fracaso escolar.

Resulta habitual que los bostezos se encadenen en las primeras horas de la mañana. La mayoría de los niños andan faltos de sueño. Los nervios de principios de curso, los madrugones para llegar a tiempo a la clase, la tensión de los exámenes o las largas veladas ante la televisión o la computadora hacen que no duerman lo suficiente.

Nuestra obligación de padres es crear una rutina de la hora de acostarse y de levantarse. Desde pequeños deben acostumbrarse a ir a la cama a una hora razonable, siempre la misma. Si tienen creado el hábito, será algo tan natural como comer, jugar o bañarse.

Este descanso de los niños es también la base de nuestro descanso mental; necesitamos que a una determinada hora del día los niños desaparezcan del mapa para poder dedicarnos a nosotros mismos o a nuestra pareja.

¿Y si no hay forma de que se levanten por la mañana? Con los dormilones habrá que ser más cuidadosos para que se acuesten antes. Después conviene despertarlos sin apuro, de forma tranquila, para que remoloneen un poco o se queden unos minutos más en la cama, pero no tantos que no les dé tiempo a lavarse y desayunar tranquilamente.

También están los que se despiertan a las 7 de la mañana incluso en días festivos. Si acostarlos un poco más tarde no da resultado, se impone nuestro sacrificio. Ya crecerán…

Escrito por | 13 de enero de 2011 | 0 comentarios
Niños.

Bebés dormilones

Son bebés muy tranquilos que duermen una gran cantidad de horas al día y si bien por un lado es una gran ventaja para los padres cansados, que pueden recuperarse del parto, hay que estar atentos a su evolución.

Hablamos de los bebés dormilones, los pequeños que pueden dormir 21 horas de 24 que tiene el día. Estos recién nacidos no son exigentes y lloran muy poco. Tampoco están alertas y no observan su entorno. Tampoco responden cuando se les habla y pueden dormirse en medio de una toma.

Si bien en un comienzo su placidez ayuda es importante estimularlos para que comiencen a mantenerse despiertos y a disfrutar del día. Se recomienda no mantenerlos despiertos a la fuerza y respetar su sueño aunque hay que asegurarse que no pase mucho tiempo sin comer. Por otra parte, siempre que esté despierto hay que ofrecerle mucho afecto y estimulación con juguetes móviles para que enfoque.

Debido a que pasa mucho tiempo en la cuna durmiendo, llévelo encima en bandolera para que esté en contacto con el olor y el calor de la madre aún cuando duerme.

Escrito por | 29 de junio de 2010 | 3 comentarios
Primeros días.

El miedo a la oscuridad y las pesadillas

Muchos niños sienten miedo a la oscuridad y por esa sencilla razón retrasan la hora de acostarse. Si ese es el caso, es bueno acompañarlo a la habitación y permanecer con él para calmarlo. También distraerlo contándole un cuento o jugando, también cantando o hablándole durante un momento. Cuando esté más tranquilo incluso puede frotarle la espalda para que así entre en sueño. Es muy común que los niños pequeños sientan miedo a la oscuridad y no hay porque preocuparse. En estos casos, no hay que insistir en dejar la habitación completamente oscura sino optar por una luz tenue.

En cuanto a las pesadillas, por lo general no aparecen en niños menores de tres años. Es común que los niños tengan pesadillas de tanto en tanto y sólo hay razón para una consulta si son demasiado frecuentes. Ahora bien, si este comportamiento es esporádico no hay que alarmarse pues las pesadillas aparecen porque el niño cuando está despierto tiene que ejercer un gran control sobre sí mismo para superar sus ansiedades. Luego cuando duerme afloja el control y aparecen las pesadillas.

Cuando aparecen, los ojos de los niños incluso pueden permanecer abiertos aunque en realidad no está mirando. Los padres sólo deben estar a su lado y acompañarlo en forma cariñosa, afectuosa y suave. Evite los retos y no lo deje solo.

Escrito por | 22 de junio de 2010 | 2 comentarios
General.

Cómo enseñarle a dormir

La escena se repite con frecuencia en muchos hogares: el niño, a los dos o tres añitos, quiere ser el último en acostarse. No importa que salga agotado de la guardería, que se duerma en el sillón mientras nosotros cenamos, que lo durmamos en brazos, que nos acostemos con él en su cama… Y cuando al fin lo hemos conseguido, al rato volvemos a oír su voz angelical, llamándonos desde su cuarto o pegada a nuestro oído.

Uno de cada tres niños se rehúsa a acostarse antes que sus padres y no de cada cuatro se levanta constantemente por la noche. Los motivos por los que se resisten a irse a la cama son muchos. Quizá tienen miedo a la oscuridad o a no despertarse, se sienten inseguros cuando están solos, prefieren ver la televisión o estar en compañía de sus padres.

La primera condición para que un pequeño duerma bien y sin problemas es modificar esa mala imagen del sueño como castigo o separación.  Debemos persuadirlo de que dormir, no es un castigo, sino una recompensa; que no es una carga, sino una necesidad y un placer.

La segunda condición es la rutina. El niño debe poder predecir lo que va a ocurrir por las acciones que desarrollamos. La rutina de acostarse debe proporcionar una sensación de seguridad cálida, un final de día confortable: preparar la ropa del día siguiente, leer un cuento…

Deben ser actividades tranquilas, ya que es importante que antes de irse a dormir, se encuentre sereno y relajado. Para hacer patente esa rutina, utilizaremos alguna señal, puede ser tan sencillo como indicar que cuando termine tal programa de televisión o tal canción, o cuando las agujas del reloj lleguen a determinado lugar, habrá llegado el momento de acostarse. A veces es útil dibujar un círculo con diferentes colores (rojo para jugar, verde para cenar, azul para dormir…), poner una flecha en el centro y señalar con ella la sección adecuada cuando llegue el momento.

Escrito por | 7 de mayo de 2010 | 2 comentarios
Primeros años.

Cuánto duerme el recién nacido

Dormir es una de las aficiones favoritas  de los bebés durante los primeros meses de vida. Y, en general, a ella dedican entre dieciséis y veinte horas diarias o, lo que es lo mismo, más de dos tercios de la jornada.

Para los niños, al igual que para los adultos, dormir es tan importante como alimentarse. Y, aunque las necesidades de sueño de los recién nacidos se van reduciendo con la edad, al llegar a la vejez habrán pasado al menos una tercera parte de su vida durmiendo. Pero, ¿en qué consiste ese extraño estado de letargo sin el cual no podríamos vivir?

En primer lugar, el sueño exige la interrupción de las actividades, lo que garantiza el descanso. Este período de inactividad se carateriza por una reducción en los procesos metabólicos del cuerpo humano. Mientras dormimos, el ritmo cardíaco disminuye, la presión sanguínea y la tensión muscular se reducen, la respiración se hace más lenta y se aprecia un descenso de la temperatura corporal. Como consecuencia de todo esto, el gasto de energía llega a niveles mínimos.

Aunque se considera al sueño como un período de inactividad, en realidad esta definición no es del todo cierta pues el ejercicio de las facultades mentales no queda totalmente abolido, ni el de los órganos vitales, que siguen trabajando pero a un ritmo menor. De lo contrario, no soñaríamos ni nos volveríamos a despertar por la mañana.

Escrito por | 2 de marzo de 2010 | 3 comentarios
Bebés y Primeros días y Primeros meses.

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