Amamantar es sinónimo de amar

Después del parto, por su estado fisiológico, la madre es sensible a las manifestaciones de conducta del recién nacido y comienza a interactuar con ellas. A su vez, el bebé responde a la conducta maternal estableciendo relaciones recíprocas y afianzando el vínculo interhumano de mayor fuerza y persistencia a lo largo de la existencia.

La relación madre-hijo de la que tanto hablan ahora los humanos fue practicada siempre por el resto de los animales mamíferos y, si bien en los humanos este vínculo se evidencia por la connotación afectiva que tiene, su raíz es estrictamente biológica. Es el más sensual de los amores.

La madre quiere a su hijo porque es “suyo”. Es más, no puede ser de otra manera. El dar la vida por él no es una frase literal, y la naturaleza abunda en ejemplos. No se trata de un acto de heroísmo, es un imperativo biológico y éste sólo es posible cuando ha tenido lugar la instalación de un vínculo físico entre la madre y el bebé.

Tan importante es el contacto corporal y sensorial con el niño, que todos nosotros conocemos -ya sea directa o indirectamente- situaciones desgraciadas en las que madres que habían planeado no hacerse cargo de su hijo o darlo en adopción, modifican su proyecto una vez establecido el contacto físico con él. Así ha sido siempre y deberá seguir siéndolo si queremos conservar el pilar sobre el que se
asienta la felicidad de la persona y, en consecuencia, de la comunidad toda.

Amamantar es mucho más que alimentar. Implica amar. Se puede tener mucha leche en las mamas y no amamantar, y también es posible realizar admirablemente esa función a pesar de poseer escasa cantidad de secreción láctea. Más aún, el déficit de sustancias nutritivas puede ser sustituido por mamaderas, pero el déficit de amor, no. Madre hay una sola: “la que sabe amar”.

Escrito por | 29 de mayo de 2012 | 0 comentarios
Bebés.

Lactancia materna, una inversión para el futuro

La ausencia total o parcial de secreción láctea por falta de una sustancia química en la sangre materna es un hecho posible pero de rara aparición. Pero aun en los casos en que la cantidad sea escasa, la calidad no se ve alterada, excepto en condiciones de desnutrición extrema. Debe tenerse presente entonces que nunca la leche de madre “es mala” o “no sirve”.

Por lo tanto, es importante que se extremen las medidas para continuar la lactancia todo el tiempo posible; esta tarea no siempre se realiza sin dificultad, muchas veces es fatigosa y frustrante. Sin embargo, hay que destacar que aun escasa, casi “gota a gota”, la lactancia natural es la mejor inversión para el futuro, no sólo en lo físico sino en lo emocional.

La impaciencia de la mamá, o muchas veces la del médico, ha llevado a la pérdida innecesaria de la función láctea. No hace mucho que la medicina acaba de reconocer uno de sus errores: el de poner de moda en la década del 70 la administración de leches en polvo, presuntamente “maternizadas”.

En ocasiones, la leche no puede fluir fácilmente y las causas pueden ser varias (falta de succión del bebé, lapso muy prolongado entre las mamadas, etc.). En consecuencia, se acumula en los conductos excretores y provoca aumento de la presión de la piel que se encuentra sobre ellos: lo que ocasiona dolor y tensión en los tejidos. Esta situación se resuelve favorablemente en forma rápida, provocando el vaciamiento de la mama y tratando, además, de evitar que se repitan las causas que condicionan la retención.

Escrito por | 28 de mayo de 2012 | 0 comentarios
Bebés.

Infecciones durante la lactancia

Un “cuco” sigue amenazando a la lactancia: la posibilidad de infección. En general, para que una parte de nuestro cuerpo pueda ser invadida por gérmenes productores de enfermedades, no sólo es necesaria la presencia de la bacteria en cuestión, sino que se den las condiciones favorables para su desarrollo y que se manifieste una debilidad en nuestros mecanismos de defensa.

Estas condiciones suelen darse, aunque por suerte no muy frecuentemente, en el acto de mamar. Unos días después de nacido, el bebé puede tener en la boca una bacteria bastante agresiva (estafilococo dorado), el que es factible que pase a los conductos mamarios (galactóforos) a través de la disminución de la defensa de la piel, ya que el pezón puede estar lastimado (grietas). Estos conductos, al ser invadidos, se infectan (galacto-foritis aguda) y son el primer paso de la agresión al tejido mamario.

Cuando la infección no es controlada, o por diversos motivos no es tratada, se extiende a través del tejido mamario y provoca la temida mastitis. La mama se inflama rápidamente y casi en cuestión de horas se “prende fuego”; entonces se torna caliente y roja, se hincha y se pone muy tensa y dolorosa: estos son los signos de una infección aguda.

La consulta médica es inexcusable. Los remedios caseros son totalmente inefectivos y peligrosos: se impone el tratamiento médico con antibióticos específicos para ese germen, que es bastante resistente a los de uso común.

En principio, no es necesario suspender la lactancia, ya que la madre puede amamantar de la mama sana y sacar leche manualmente o con instrumentos adecuados (sacaleche, o utilizar una pezonera si el pezón presentara grietas) hasta superar el episodio, lo que llega a lograrse en la mayoría de los casos. Si el tratamiento fue oportuno y adecuado, es posible reanudar la lactancia una vez superada la infección.

Escrito por | 14 de mayo de 2012 | 0 comentarios
Bebés y Primeros meses.

Bebés rebeldes en la lactancia

Para los bebés la principal fuente de proteínas, vitaminas y minerales es la leche. Si este alimento proviene directamente del pecho de la madre es mucho más completo, ya que cuenta con los elementos que formarán las defensas del organismo del pequeño.

Los bebés que toman leche desde recién nacidos sin inconvenientes pueden tolerar mejor la falta momentánea de este alimento cuando llegan al año, ya que su cuerpo fue almacenando calcio durante todos estos meses. En cambio, cuando por alguna razón no toman leche desde los primeros tiempos se produce una falta de este mineral y de vitamina D, con el consecuente ablandamiento de los huesos y de los cartílagos y el peligro de que comience a manifestarse raquitismo.

Cuando crece, la cuota de lácteos tiene que estar completa y si se niega a tomar leche tiene que suplirla con algún otro lácteo. El queso, el yogur o la ricotta son indicados para complementar la nutrición. También, el pediatra puede indicarle algún complejo vitamínico adicional.

Escrito por | 28 de noviembre de 2011 | 0 comentarios
Bebés y Primeros días.

Lactancia de regreso al trabajo

La duda, la culpa y más que nada el temor angustian a las madres cuando se acaba el tiempo reglamentario de licencia y deben retornar a su trabajo. Entonces, muchas madres se preguntan si es conveniente seguir dándole el pecho o sustituirlo por una leche artificial. No obstante, en un estudio realizado hace varios años, se descubrió que las madres primerizas que trabajan suelen ser más propensas a criar al pecho a sus hijos en comparación a las que no trabajan.

A su vez, no se hallaron pruebas de que la vuelta al trabajo acortara de manera significativa el tiempo en que la madre amamante. Si la elección es continuar alimentando a su hijo a pecho, existen varias opciones para hacerlo.

Si el regreso se pauta de manera parcial puede extraerse leche para dársela cuando esté fuera y le dará el pecho cuando regrese a casa. Otra posibilidad, en el caso de que la jornada laboral sea extensa, es hacer una combinación de leche materna con leche artificial. Lo fundamental es tener un sacaleche adecuado y, en ambos casos, es recomendable aclarar las condiciones específicas con una consejera de lactancia y con su jefe.

Escrito por | 12 de octubre de 2011 | 0 comentarios
Primeros meses.

Beneficios de la lactancia para el niño y su madre

¿Por qué tanta insistencia en la lactancia materna? La respuesta es por sus beneficios tanto para la madre como para el niño:

Para la madre

-La lactancia materna iniciada de inmediato favorece la contractilidad uterina por la liberación de la hormona ocitocina reduciendo así cantidad de sangrado post parto.

-Si la madre en los primeros 6 meses da de mamar en forma sistemática, frecuente, reglada y exclusiva se inhibe la ovulación siendo un método anticonceptivo.

-La lactancia materna es una manera excelente de quemar calorías dado el alto gasto energético que insume. De esta forma ayuda a recupe la silueta.

-Estudios poblacionales han demostrado que la lactancia materna es un elemento protector para el desarrollo de cáncer de mama y cáncer de ovario.

Para el niño

Las tasas de mortalidad infantil son menores cuando se compara niños alimentados con pecho exclusivo con los demás.

El desarrollo  psico intelectual es más alto cuando se compara niños alimentados con lactancia materna exclusiva en relación a los demás.

Existen estudios observacionales que sugieren que los niños alimentados con pecho exclusivo tienden a tener en el desarrollo de su vida menor incidencia de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, etc.

Escrito por | 13 de septiembre de 2011 | 0 comentarios
Bebés y Primeros días y Primeros meses.

La importancia de la lactancia en el mundo

Es tanta la importancia de la lactancia en el recién nacido que se realizan múltiples acciones comandadas por organizaciones como UNICEF y la OMS con el objetivo de estimularla. Una campaña muy conocida es: “Los 10 pasos hacia una lactancia natural feliz” de OMS y UNICEF (1989) basada en una serie de recomendaciones sustentadas en la experiencia y evidencia científica. Estos 10 pasos son los siguientes:

1- Tener una política escrita de lactancia materna que comunique periódicamente a todo el equipo de salud.

2- Capacitar a todo el equipo de salud en las habilidades necesarias para llevar adelante la política diseñada.

3- Informar a toda mujer embarazada sobre los beneficios en la práctica del amamantamiento.

4- Ayudar a las madres a comenzar a amamantar dentro de la primera media hora de nacido el niño.

5- Enseñar a las madres como amamantar.

6- Solo darle a los recién nacidos leche materna.

7- Favorecer y estimular el alojamiento conjunto de la madre y su hijo las 24 horas del día.

8- Estimular el pecho a demanda.

9- Evitar el uso de chupetes o tetinas a niños que se amamantan.

10- Favorecer y estimular la creación de grupos de apoyo a la lactancia

Escrito por | 12 de septiembre de 2011 | 0 comentarios
Bebés y Primeros días y Primeros meses.

Dejar la leche materna

Todas las madres en algún momento nos preguntamos cuál será el momento más apropiado para que nuestros bebés dejen el pecho y comiencen a beber la leche de la mamadera. Según los pediatras, no existe un momento predeterminado en el que sea necesario e imprescindible presionarlo para quitarle el pecho.

Quizás entre los 6 y 9 meses pueda considerarse una etapa conveniente, ya que el bebé tiene algún que otro dientecito y ya empezó a comer alimentos sólidos; o tal vez lo sea entre los 9 y los 12 meses porque ya no tiene la misma necesidad de succionar como en los meses anteriores. Todo varía, pero la única regla válida es que nunca debe destetarse al bebé después de una enfermedad, cuando aún tiene bajas las defensas de su organismo.

El secreto único está en que cada madre debe prestar atención a su bebé y dejarse guiar: si ve, por ejemplo, que el bebé se muestra independiente, puede aprovechar la situación para empezar a destetarlo muy gradualmente. En general, los pediatras recomiendan comenzar por saltar las mamaderas menos importantes, como, por ejemplo, las de la media tarde.

A algunos bebés, el cambio de la leche materna a la leche entera les produce cólicos. En estos casos se debe probar con leche en polvo durante un tiempo y luego incorporar, poco a poco, la leche entera.

Escrito por | 7 de septiembre de 2011 | 0 comentarios
Bebés.

Secretos para saber si el bebé toma suficiente leche

Recuerdo que aún estaba en el sanatorio y me preguntaba si, efectivamente, mi bebé recién nacido estaba alimentándose. Succionaba y succionaba pero no terminaba de descifrar ese enigma de madre primeriza en su primer intento con la lactancia materna.

Me dijeron que observara si a mi hijo se le hinchaban las venitas de la sien al succionar, si movía los labios y no se cuantas cosas más. Finalmente, a fuerza de esfuerzo y experiencia logré identificar cuando mi hijo succionaba la leche y cuando en cambio jugaba conmigo.

Durante las primeras semanas es común tener este interrogante y es por eso que aquí tienes algunos tips que te permitirán saber si tu bebé toma suficiente cantidad de leche:

-el bebé come cada dos o tres horas al menos ocho veces al día.

– tu bebé hace cada al menos tres veces al día durante el primer mes. Luego del quinto día de vida el color de la caca es amarillo-mostaza.

– el bebé aumenta de peso al menos 30 gramos al día.

– el bebé moja unos cinco o seis pañales al día.

– tus pechos se ablandan luego de amamantar.

-escuchar tragar a tu bebé durante la lactancia.

Vía: Babycenter

Escrito por | 4 de agosto de 2011 | 0 comentarios
Padres.

Tipos de leche para el bebé

Existen 3 categorías de leche: la leche para lactantes (de 0 a 6 meses), la de continuación y la de crecimiento. Dentro de una misma categoría, la composición de las leches es parecida, pero no es igual. De acuerdo con las características digestivas del bebé, el pediatra recomendará la que más le conviene. Por lo tanto, es preferible consultar con él antes de efectuar cualquier cambio en la alimentación láctea del pequeño.

El organismo de los bebés necesita agua para su metabolismo. Cuando no se respetan las proporciones de una medida rasa de leche por 30 ml de agua, se corre el riesgo de que el pequeño padezca problemas digestivos, debido a la sobreconcentración de nutrientes en muy poca cantidad de líquido.

Un aumento en la cantidad de leche siempre debe acompañarse de un aumento en la cantidad de agua. Muchas madres no lo saben y creen que poniendo más leche, su hijo estará mejor alimentado. En realidad, los efectos son adversos: estreñimiento, deshidratación, sobrecarga del riñon en los casos extremos y hasta fiebre.

¿Que diferencia hay entre las leches en polvo y las líquidas?

Su valor nutritivo es el mismo. En cambio, las leches líquidas resultan más cómodas y más seguras, ya que nunca te pasas de la cantidad debida. Se puede utilizar sin ningún problema alternativamente una u otra mientras sean de la misma marca y categoría. No olvidar: una vez abierto el envase, la leche líquida se puede conservar 24 horas en el frigorífico. No más. Y otra cosa muy importante: sólo hay que calentarla, nunca debe llegar al punto de ebullición.

Escrito por | 28 de julio de 2011 | 0 comentarios
Bebés y Salud.

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