Técnicas para levantar al bebé

Parecen tan frágiles, que da miedo levantarlos. Desde luego, hay que tratarlos con destreza y un cierto cuidado, pero no tanto como parece. El momento en que los padres toman en sus brazos por primera vez al recién nacido, tan menudo y frágil, es inolvidable. De un lado la emoción, del otro la inseguridad. Estos sentimientos, las dudas y el temor a hacerle daño, son absolutamente normales. Pero no hay por qué preocuparse. A los bebés no hay que tratarlos con “guante blanco”, pues no son tan delicados como creemos.

Existen varias maneras de alzarlos y llevarlos en brazos, según la ocasión. Los primeros contactos con el recién nacido requieren, en parte, el dominio de una “técnica”. Es fundamental, por ejemplo, que la cabeza esté siempre sostenida con una mano, ya que el bebé aún no es capaz de mantenerla derecha por sí mismo. Esto lo irá consiguiendo a partir de los tres meses. Si la cabecita se le cae hacia atrás o hacia los lados, le duele y, lógicamente, se asusta.

En segundo lugar, y más allá de la técnica, es importante que la madre o el padre se sientan relajados, que muestren una buena disposición interior a la hora de acercarse a tomar a su hijito, para poder establecer así una base de confianza mutua. Esto implica que la voz, los ojos, el cuerpo entero de los padres deberán estar entregados a esta entrañable relación.

Antes de levantarlo, conviene hablarle. Aunque el bebé no entienda lo que se le dice, unas palabras cariñosas le servirán como aviso de que algo va a ocurrir. Así que, cuando lo saquen de su cuna, ya no lo tomará por sorpresa. Otra forma de lograr que no se sobresalte es advertírselo con la mirada. El lenguaje de los gestos es el que más comprende.

Y si el bebé nos pide que lo tomemos en brazos una y otra vez, no tengamos reparos en hacerlo. Si lo solicita es porque lo necesita, y no hay por qué escatimárselo. Tengamos en cuenta que el contacto de piel a piel, sobre todo ahora, es vital para el pequeño. Además, esta comunicación corporal beneficia también a los padres, pues los ayudará a mantener con su bebé una relación cada vez más relajada, más íntima.

A ningún padre se le puede pedir que haga todo bien desde el principio. Es natural que tenga que experimentar para saber cuál es la forma ideal de sostener al bebé, en qué momento es mejor tal o cual postura, cómo es más cómodo para ambos…

Por último, es interesante considerar la opinión de los especialistas respecto de la cantidad de tiempo que el* pequeño debe permanecer en nuestros brazos. En primer lugar, no se lo debe levantar únicamente cuando llora. Hay que pasearlo en brazos y mecerlo tanto tiempo como lo necesite. Sin embargo, el niño no debe estar todo el día en brazos pues, si lo hace, no podrá descansar. También necesita estar en su cunita para descubrirse a sí mismo, sus manos, sus dedos, sus pies, y disfrutar jugando con ellos.

Escrito por | 22 de agosto de 2010 con 1 comentario.
Lee más artículos sobre Sin categoría

Random Posts

Comentarios

  1. ¿Por qué los bebés son tan lindos? - Crece Bebe - 25 de agosto de 2010 | 19:28

    […] secreto del irresistible atractivo de los bebés? ¿Qué señales emiten,  que no podemos resistir la tentación de alzarlos y […]

Deja una respuesta