Una merienda para cada niño

Según las actividades del día,deberemos pensar en la merienda más adecuada para cubrir sus necesidades.

Para la salida del colegio
Si el colegio está lejos y el niño tarda en llegar a casa, podemos darle un sandwiche de jamón cocido, o pan con queso, unas rodajas de tomate y un poquito de mayonesa. Un vaso de leche, jugo de manzana o naranja.

Merienda Rápida
Si come mal: sandwich (jamón cocido o queso). Queda más jugoso con el pan untado con manteca o margarina. Una vaso de leche. Una pieza de fruta.

Merienda Clásica
Una fórmula muy sabia que reúne todo lo que debe tener una merienda: una taza de leche chocolatada, galletas o, en su lugar, pan con dulce y un vaso de leche.

Merienda-cena
Un trozo de pizza o una hamburguesa. Un vaso de leche y una pieza de fruta o un jugo. Ideal para cuando está cansado y no puede esperar la cena.

Merienda Divertida
Muy nutritiva y fácil de digerir: gelatina de diferentes colores, sabores y formas (se pueden hacer figuras con moldes), decorada con dados de queso, fruta y crema de leche.

Merienda Vegetariana
¡Hay que variar! Leche de soja con galletas de centeno. Pera en rodajas o jugo.

Merienda Liviana
Para después de una comida muy abundante, podemos darle un licuado con leche y frutas o yogur. Una pieza de fruta o un jugo de manzana.

Escrito por | 20 de agosto de 2010 con 0 comentarios.
Lee más artículos sobre Sin categoría

Random Posts

Aún no hay comentarios. Sé el primero.

Deja una respuesta